La calidad del agua en Venezuela ¿realmente es calidad?

Se explota todavía agua contaminada por no incorporar nuevas fuentes

 

imageRotate
La Pereza es un embalse compensador del Tuy II de cuya calidad se duda por los vertidos de fábricas y la aparición de peces muertos
 

Desde que se construyó la infraestructura hidrológica de Caracas, entre los años 50 y 70, la gestión de conservación de las cuencas ha ido en franco deterioro, y por ende, la calidad de sus aguas.

Los embalses han recibido desde entonces fertilizantes y aguas industriales y servidas, entre otros desechos. Especialmente, las plantas de tratamiento fueron diseñadas para eliminar contaminación biológica (orgánica), pero no para tratar la infinidad de vertidos de hoy día, explica una ingeniera especialista en tratamiento, quien culpa del deterioro de las fuentes de agua al olvido de la gestión de las cuencas hídricas.

A pesar de que siete leyes nacionales intentan desde distintas aproximaciones controlar la conservación de los espacios acuáticos, no lograron contener el crecimiento improvisado y la descarga de aguas servidas sin tratamiento a embalses (como La Mariposa o La Pereza), o a otras fuentes como el río Tuy, que aún envía agua al sistema Tuy II, a pesar de su mala calidad y de los intentos de descartarla como fuente.

Un experto hidráulico cercano al sector destaca que aguas arriba de la toma del río -que llega a la planta de tratamiento de Hidrocapital en La Guairita- comunidades e industrias vierten al Tuy desechos químicos y biológicos (la Colonia Tovar, Charavalle, Cúa, Ocumare y Tejerías son algunas). Explica que los niveles de su contaminación sobrepasan dos variables: la demanda biológica de oxígeno (DBO) y la demanda química de oxígeno (DQO), las cuales hablan del nivel de oxígeno que tiene el agua y por ende de su calidad. Un agua sin oxígeno es un agua descompuesta, no apta para el consumo. El agua del Tuy no alcanzaría este alarmante nivel, señaló el experto, pero sus DBO Y DQO dejan que desear.

A La Guairita esta agua llega mezclada con la del embalse Lagartijo, que tiene excelente calidad. El experto, que pidió anonimato, explica que no se deja de traer agua del río porque dicho embalse no puede abastecer a plenitud el sistema Tuy II, que lleva agua a 25% de las comunidades de Caracas. La construcción del sistema Tuy IV es presentada como la alternativa para descartar al Tuy.

Una vez dentro de La Guairita -se informa- altos niveles de cloro son añadidos al agua, asegura la especialista en tratamiento. Siendo 10 partes por millón (ppm) la medida máxima de añadidura de cloro (de acuerdo con los estándares) en ocasiones se han añadido hasta un estimado de 15 ppm al momento de entrada de agua, para evitar la formación de microorganismos en las instalaciones. Por supuesto, los niveles de cloro bajan entre este proceso y el grifo de una casa, pero el cloro también arrastra consigo la oxidación de las tuberías.

El encargado de una empresa de limpieza de tanques que atiende a 20 edificios ubicados en los tres sistemas Tuy destaca que actualmente el agua llega con un pH de 8 u 8,5, en el límite de los niveles de agua potable (entre 6,5 y 8,5). Creen que tiene mucho cloro, y definitivamente mucho lodo y óxido.

Recomiendan a los edificios colocar un filtro para reducir la frecuencia de la limpieza.

 

La solución pospuesta

En 1982se dio inicio a este proyecto, y se trajeron bombas y motores que serán usados actualmente, pero los siguientes períodos de gobierno abandonaron la obra. En su reinicio se calculó que estaría listo en el tercer trimestre de 2010, y en 2012 el exministro para el Ambiente, Alejandro Hitcher, calculó que sería para mayo de este año. Todavía se desconoce el estado de la obra, pero fuentes extraoficiales indicaron que el embalse no está listo. Hidrocapital no ha respondido al respecto a El Universal.

 

Fuente: El Universal