Venezuela ante el cambio climático

El 30 de noviembre comienza la vigésimo primera Conferencia de las Partes (o COP21) en París, que es la cumbre a la que asisten los 195 países firmantes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), un tratado internacional firmado 1992 en la que solo se reconocía la importancia del calentamiento global, sin proponer soluciones para contrarrestarlo.

Esta cumbre se desarrolla en un año crítico para el planeta, pues según la Organización Meteorológica Mundial (OMM), el 2015 ha sido el año más caluroso de la historia, en el que la temperatura mundial “alcanzará el importante umbral simbólico de 1°C por encima de los niveles preindustriales”.

Como antecedente a la Conferencia de las Partes tenemos el Protocolo de Kioto, un conjunto de metas de reducción de gases de efecto invernadero, firmadas en 1997 por 37 países únicamente, quedando por fuera las dos potencias que registran más emisiones: China y Estados Unidos. Aunque superó la meta de reducción de 5% diez años después de entrar en rigor, las emisiones incrementaron en 24% durante la primera década del milenio. Es por ello que el objetivo de la COP21 es definir un nuevo protocolo que sustituya al de Kioto, con la participación de todos los países firmantes del CMNUCC y el mundo empresarial.

¿Cuál es el papel de Venezuela?

Hasta hace pocos meses no era seguro si el Gobierno venezolano asistiría a la COP21. Mientras el resto de los países hermanos como Colombia y Ecuador han adoptado posiciones fijas con respecto a la sostenibilidad del medio ambiente, Venezuela se ha quedado de última en el camino por la preservación del medio ambiente.

Es sumamente importante que nuestro país incorpore políticas serias para contrarrestar los efectos del cambio climático, puesto que como potencia petrolera, nuestra principal actividad y sustento económico es la quema de combustibles fósiles, la cual genera alrededor de 20 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera. Además, la petrolera estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), está entre las 10 primeras empresas más contaminantes a nivel mundial. Igualmente, el paso de la minería ilegal por nuestro Amazonas amenaza al ecosistema y a las diversas tribus que allí habitan, generando una situación verdaderamente deplorable.

Hasta ahora no hemos visto propuestas concretas para la preservación del medio ambiente por parte del Estado, es por ello que como sociedad civil nos corresponde asumir este gran compromiso. Por dicha razón, Asoprodem redactó una serie de propuestas ambientales para la Asamblea Nacional que está por elegirse este 6 de diciembre.

¿Qué esperamos de la COP21? Que los líderes mundiales de la política y empresarios logren llegar a un acuerdo, vinculante en todos los países, porque ya no habrá más prórroga, nuestro planeta no aguanta más deterioro, el riesgo a desastres naturales será más inminente, así como a la proliferación de enfermedades y el aumento de la pobreza mundial.

Porque no tenemos dos tierras, debemos actuar ahora.