¿Cómo celebra Venezuela el Día Mundial del Ambiente en 2016?

 

Cada 5 de junio se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente por resolución de las Naciones Unidas desde 1973, para sensibilizar a la población mundial sobre el ambiente, motivar a las personas para que se conviertan en agentes activos del desarrollo sostenible y para promover el papel de las comunidades frente a los cambios ambientales. Alrededor del mundo miles de ciudadanos y gobiernos se organizan para realizar jornadas en pro del ambiente.

En Venezuela recibimos el Día Mundial del Medio Ambiente con más penas que glorias. A la lista de prioridades sin resolver, como el acceso al agua de potable y su distribución, y la gestión eficiente de residuos, se le suma una nueva problemática que amenaza el equilibrio ecológico del país: el Arco Minero del Orinoco, el decreto presidencial que permite explotar la extracción de minerales con la supuesta intención de explotar la actividad minera como alternativa al rentismo petrolero.

Los daños ambientales ocasionados por la minería ilegal han tenido repercusiones tan graves para el medio ambiente, que si se detuviera este mismo año toda la actividad de extracción, tomaría 30 años para recuperar la zona por completo.

Sin embargo, a pesar de los obstáculos, es de apreciar el esfuerzo que han venido realizando las alcaldías y organizaciones civiles en materia de concienciación ambiental ciudadana. Son dignas de destacar iniciativas como la impulsada por el Cabildo Metropolitano de Caracas con el proyecto de ordenanza ambiental municipal, el cual pretende regular las actividades con incidencia en la sostenibilidad ambiental y calidad de vida.

Igualmente se deben tomar en cuenta los proyectos de gestión ambiental que se están llevando a cabo en varios municipios de la ciudad, como en El Hatillo, donde han impulsado una nueva política ecológica de recolección de residuos; o las jornadas de reciclaje realizadas en el municipio Baruta todos los meses.

¿En qué se debe trabajar más?

La institucionalidad es sumamente importante para dar orden y cumplimiento a las normativas ambientales. Si bien contamos con un ministerio con competencias en la materia, hacen falta acciones más concretas y más compromiso para proteger nuestro medio ambiente. El Ministerio de Ecosocialismo y Aguas debería repudiar el decreto del Arco Minero pues además de no contener prácticas sustentables, no está respaldado con un estudio de impacto ambiental,  tal como lo establece la Constitución.

Otro punto sobre el cual se debe trabajar mucho es la divulgación de información, lo cual es responsabilidad de las organizaciones civiles. Debemos informar a la población sobre los aspectos que podrían significar una amenaza para la calidad de vida, sobre todo porque la información oficial es prácticamente inexistente o no es transparente, tiende a desinformar, como es el caso de la asociación del fenómeno de El Niño con la crisis eléctrica y del agua que vivimos actualmente.

Cabe destacar que en los últimos años, la población se ha vuelto un poco más consciente en cuanto al cuidado del medio ambiente y de los efectos del cambio climático, es por ello que debemos seguir sensibilizando y motivando a los ciudadanos para trabajar en pro de un mejor ambiente para todos.

Seamos los héroes de nuestro planeta, ¡protejamos nuestro ambiente!