Escombreras informales de residuos de construcción y demolición producen graves impactos ambientales

Es condenable que el Ministerio del Ambiente y la Misión Vivienda improvisen botaderos de escombros de demolición y construcción en zona urbana del sector Hoyo de la Puerta, en el municipio Baruta del estado Miranda. En breve tiempo se convertiría en botadero de basuras de todo tipo con su secuela de degradación y contaminación ambiental, riesgos a la salud pública, deterioro del paisaje y estética urbana, y desmejoramiento del bienestar general de la población.

Inconcebible que las autoridades nacionales que lehttps://mail-attachment.googleusercontent.com/attachment/u/0/?ui=2&ik=4e0e8e653e&view=att&th=140c48c605415fe3&attid=0.3&disp=inline&realattid=f_hkwezxl12&safe=1&zw&saduie=AG9B_P_RSLfLHKA4xY9WK774DUrv&sadet=1377720412278&sads=YLNeVqgFSun4AH-t70a_-O5xYys&sadssc=1 negaron a la Alcaldía de Baruta, antes bajo la gestión de Henrique Capriles, ahora regentado por Gerardo Blyde, el establecimiento de una moderna infraestructura de transferencia de residuos y desechos sólidos, pretendan ahora operar un inapropiado botadero de escombros generados en las obras de la Misión Vivienda, obviando incluso la opinión de las autoridades municipales y de las comunidades residentes en Hoyo de la Puerta.

El sector Hoyo de la Puerta, en opinión de Protección Civil, es un área vulnerable del estado Miranda, susceptible de derrumbes y a inundaciones, en la que se registran deslizamientos de tierra de gran magnitud que han causado daños en viviendas, la vialidad y en muros de contención. Un botadero de escombros de demolición y construcción, más las basuras domésticas que estarán asociados al mismo, pone en riesgo la carretera nacional Hoyo de la Puerta/Baruta.

Preocupa que desde el Gobierno se continúe agrediendo al medio ambiente improvisando arbitrariamente botaderos de escombros, sin que se proceda con antelación a elaborar unPlan Director de Gestión y Manejo de Residuos de Escombros y Restos de Obra, que implique incorporación de tecnologías limpias, que proteja las cuencas hídricas, que prevenga y evite daños a la salud pública, que no potencie los riesgos de desastres naturales en zonas urbanizadas, como es el caso de Hoyo de la Puerta.

Misión Vivienda y Ministerio del Ambiente, sin obviar a la Dirección de Ecología del Gobierno de Miranda ni a la Dirección de Ambiente y Áreas Verdes del Municipio Baruta, tiene que velar por objetivos clave como la eliminación de los vertederos y vertidos ilegales de basura y escombros, y establecer instalaciones técnicamente preparadas para tratar este tipo de residuos y fomentar la recuperación de subproductos, principalmente áridos para la construcción, además de otras fracciones valorizables como plásticos, maderas, férricos.

Emplazamos a que en el país se establezcan infraestructuras de manejo adecuado de escombros y otros residuos de la construcción, fundadas en la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) que representa una vía para facilitar la toma de decisión, informada y acertada.

Crear botaderos de residuos y escombros de construcción, de los cuales un alto porcentaje es potencialmente reciclable, implica desperdiciar importantes recursos naturales reaprovechables y escasos. El mal manejo de esos residuos suele generar botaderos clandestinos de basura doméstica, que provocan no solo obstrucciones en ríos y quebradas, terrenos y vías públicas, sino, también riesgos directos e indirectos sobre la salud humana y elevados costos de mantenimiento y restauración ambiental.

El Ministerio del Ambiente y los demás entes del Estado venezolano no pueden seguir posponiendo la gestión integral de residuos y el uso eficiente de los recursos, obviando la planificación y ejecución de acciones regulatorias, operativas, financieras, administrativas, educativas, ambientales y saludables de monitoreo y evaluación.

Nota: Los escombros generados en las construcciones están constituidos, principalmente, por residuos de concreto, asfalto, bloques, arenas, gravas, ladrillo, tierra y barro, representando todos éstos hasta en un 50% o más. Otro 20% a 30% suele ser madera y productos afines, como formaletas, marcos y tablas; y el restante 20% a 30% de desperdicios son misceláneos, como metales, vidrios, asbestos, materiales de aislamiento, tuberías, aluminio y partes eléctricas. En la actualidad lo que se recupera de estos es un porcentaje sumamente bajo.

Hernán Papaterra