Aseo urbano está en un túnel del tiempo

Modernizar sistema de recolección costaría unos 120 millones de dólares
 
Modernizar todo el sistema de aseo urbano para los cinco municipios caraqueños, incluyendo la construcción de dos plantas de transferencia, la rehabilitación de Las Mayas y la compra del equipo necesario, costaría más o menos lo mismo que se gastó en la creación de la empresa Supra (que solo atiende a Libertador) en el año 2011: alrededor de ciento veinte millones de dólares. 
 
El cálculo lo hace el exgerente de Fospuca Pedro Fregona, quien incluye en esa inversión toda la maquinaria que se necesitaría para recolectar (manteniendo el sistema actual) las 4.500 toneladas que se producen entre Libertador, Sucre, Baruta, Chacao y El Hatillo. 
 
Y no solo 190 nuevas unidades recolectoras de ocho toneladas (cada una realizaría tres o cuatro viajes diarios), sino también modernos aparatos que la ciudad apenas ha visto: motobarredoras de todos los tamaños, hidrolavadoras para limpiar aceras y vías, trituradoras de desechos vegetales, camiones que recogen el sedimento que se acumula en los hombrillos de las autopistas y disparadores de arena a presión para limpiar grafitis.
 
Y es que mientras la tecnología invade todos los ámbitos de la vida pública y privada de la ciudad, el servicio de aseo urbano parece estar sumido en un túnel del tiempo: la misma unidad recolectora de siempre, probablemente destartalada, seguramente sucia, recogiendo desechos como puede en una ciudad sucísima.
 
Las empresas recolectoras, según explica Fregona, están demasiado ocupadas "apagando incendios" y buscando repuestos casi imposibles de conseguir para poner a andar los camiones en una economía contraída (crucetas, bombas hidráulicas, ballestas y hasta cauchos) como para pensar en traer máquinas que no representarán una inversión sino a largo plazo, si acaso.
 
Rafael Schwartz, gerente general de Cotécnica, explica que en esta materia existe una distorsión que se creó por la congelación de las tarifas durante seis años (2005-2011): "Hay que preguntarse qué tipo de servicio de aseo urbano estamos dispuestos a pagar. Porque si vivimos en un edificio, no hay duda que ocho vigilantes son mejor que cuatro, pero ¿podemos pagar esos vigilantes extra?".
 
Recuerda que en Chacao existía el servicio plus, que permitió incorporar la recolección de desechos caninos y de eliminación de grafitis, y hasta algunas barredoras se pudieron importar, pero eso no fue posible mantenerlo en el tiempo.
 
Fregona coincide, y advierte que en ciudades con equipos mecanizados se paga unas tres o cuatro veces más por el aseo. "En las empresas existe la voluntad de prestar mejor servicio, el problema es lo que cuesta". En 2011, en Baruta llevar cada tonelada de desechos al relleno sanitario de La Bonanza costaba 46 dólares.
 
Fuente: El Universal.